Brochero
y su paso por Traslasierra
Nono
La Iglesia San Juan Bautista tiene su origen en una capilla levantada en 1598 y, tras múltiples transformaciones y dificultades, adquirió su forma actual gracias al impulso de Brochero y el trabajo colectivo del pueblo. Finalizada en 1915 e inaugurada en 1925, se destaca por su valor espiritual y arquitectónico, mientras que la Plaza San Martín, frente a ella, se consolidó como el corazón social e histórico de la localidad. Otro aporte fundamental fue la construcción de las acequias en 1880, impulsadas por Brochero con el objetivo de llevar agua a los campos cercanos al Río Chico y promover el bien común. A pesar de los conflictos por el uso del agua y del paso del tiempo, estas obras cumplieron un rol clave en el desarrollo productivo de la zona, dejando una huella visible en el paisaje actual como testimonio de una visión transformadora. Finalmente, el Camino del Empedrado, autorizado en 1883, representó un avance decisivo para la integración de Traslasierra con la ciudad de Córdoba. Construido artesanalmente con el apoyo de autoridades y vecinos, se convirtió en una vía esencial para la región y antecedente directo del Camino de las Altas Cumbres. Más allá de su función práctica, simboliza el fin del aislamiento y el impacto duradero de la fe, la voluntad y el compromiso comunitario liderados por el Cura Brochero.
Mina Clavero
El Cura Brochero tuvo un papel visionario en la promoción temprana de Traslasierra como un destino de descanso, espiritualidad y salud, aun antes de que existiera el concepto moderno de turismo. Impulsó obras de infraestructura clave —como caminos, proyectos ferroviarios y un tranvía a caballo— para facilitar el acceso a Mina Clavero y sus aguas curativas, sentando las bases del desarrollo regional. Asimismo, Brochero alentó a pobladores y colaboradores a invertir en servicios para visitantes. Destaca la labor de Anastasia Favre y Manuel Merlo, fundadores del primer hotel de la zona, el Hotel Merlo, que se convirtió en un centro de referencia para figuras políticas, culturales y religiosas del país, consolidando a Mina Clavero como villa turística. La casa de huéspedes creció sostenidamente durante décadas y atrajo a numerosos pioneros que poblaron y transformaron el lugar. La conjunción de fe, hospitalidad, paisaje natural y obras comunitarias impulsó no solo la expansión de los Ejercicios Espirituales, sino también el surgimiento del turismo como nueva actividad económica en el Valle de Traslasierra.
Villa de las Rosas
Brochero participó en el desarrollo de esta localidad del departamento San Javier, donde en 1872 impulsó la construcción de una iglesia junto a los vecinos, quienes donaron el terreno y colaboraron con la obra. Sin embargo, el edificio no pudo concluirse debido a que un rayo lo destruyó antes de su finalización. Convencido del potencial productivo y estratégico de la zona, Brochero realizó gestiones constantes ante el gobierno central para obtener apoyo e inversiones. En una carta de 1905 deja testimonio de su intenso trabajo para demostrar la riqueza del lugar y promover obras fundamentales, como la mejora de caminos y la construcción de un dique. Ese proyecto hidráulico, originalmente conocido como Dique de La Faldita y hoy llamado Dique La Viña, se concretó con el tiempo y se transformó en un recurso clave para la región, actualmente disfrutado tanto por los habitantes locales como por los visitantes.
Villa Dolores
Esta ciudad, en donde el Cura Brochero dejó huellas espirituales y materiales, es la cabecera del departamento San Javier, y el centro comercial y administrativo más importante del Valle de Traslasierra. Está situada a 52 km de Villa Cura Brochero. Con el esfuerzo del Cura Brochero y el de sus feligreses se logró hacer un camino carretero que conectaba Villa Dolores con Soto (160 km). Como recompensa, el Presidente Juárez Celman ordenó en 1888 que una Mensajería cubriera el trayecto. Otro de los logros destacados del Cura en esta localidad, fue la aprobación de la extensión del ferrocarril Andino a Villa Dolores en 1903. Esto incentivó la economía de la zona por lo que fue necesario contar un banco, que tras una gestión positiva fue habilitado en 1906.
San Vicente
La localidad fue fundada el 2 de junio de 1871 a partir del reagrupamiento de familias que habitaban campos cercanos. Para ese entonces ya existía una capilla construida en 1859, que el Cura Brochero encontró en estado de abandono durante una visita realizada en 1870. Ante esta situación, impulsó la edificación de un nuevo templo que, con la colaboración de los vecinos, fue bendecido el 18 de febrero de 1872. La iglesia tiene como patrono a San Vicente Ferrer, cuya festividad se celebra cada 15 de agosto. Entre los hechos destacados de su historia local se recuerda que un vecino, don Basilio López, obsequió al Cura Brochero el mulo Malacara, animal que lo acompañó durante muchos años y quedó inmortalizado junto a él en numerosas imágenes. La comuna forma parte del departamento San Alberto y se ubica a 24 kilómetros al noroeste de San Pedro, a 14 kilómetros de Los Cerrillos y a 10 kilómetros del límite con la provincia de San Luis. La actividad económica de la localidad se sustenta principalmente en la producción agropecuaria, con especial énfasis en el cultivo de la papa, que constituye la base productiva de la zona.
San Pedro
San Pedro fue un centro clave de la acción pastoral, social y política del Cura Brochero. Al asumir el curato de San Alberto, Brochero encontró la capilla local deteriorada y se abocó a completar su reconstrucción con la ayuda de vecinos y seminaristas, organizando incluso una fábrica de ladrillos. La nueva capilla permitió celebrar en 1870 la primera misa en honor al patrono San Pedro Apóstol, y en los años siguientes se fue equipando y embelleciendo con el aporte comunitario. Asimismo, se destaca la trascendental visita de la comitiva encabezada por el gobernador Miguel Juárez Celman en febrero de 1883, organizada y guiada por Brochero. A partir de ese acontecimiento se concretaron importantes avances institucionales para la localidad, como la creación de la Escuela Coronel Olmedo —oficializada en marzo de ese año con terrenos donados por Pedro Cuestas— y la apertura de la primera sucursal del Banco de la Provincia de Córdoba en Traslasierra, inaugurada en abril de 1883, que impulsó el desarrollo económico regional.
Villa Sarmiento
Esta localidad cuenta con diversos espacios históricos y religiosos vinculados a la presencia y obra del Cura Brochero. Se destaca la Cuesta de Altautina, un camino impulsado por Brochero desde 1870 entre San Pedro y Altautina, que luego se transformó en camino de ruedas y fue ampliado en 1892 hasta Ciénaga de los Allende, facilitando la comunicación y el tránsito regional. Otros sitios de fuerte valor simbólico y espiritual son la piedra bautismal donde Brochero celebraba bautismos, misas y confesiones, la sencilla habitación de adobe donde descansaba durante sus recorridas, y el Algarrobo de Altautina, antiguo árbol bajo cuya sombra confesaba a los fieles en el marco del histórico Camino Real, una vía de comunicación clave establecida oficialmente como posta en 1878. Finalmente, el cementerio y a la Capilla Nuestra Señora del Carmen, cuyos terrenos fueron donados en 1866 por el matrimonio Agüero-Romero. La capilla, inaugurada en 1869, fue uno de los primeros ámbitos de acción pastoral de Brochero desde su llegada al curato, y posteriormente reconstruida y ampliada bajo su impulso, consolidándose como un núcleo religioso fundamental de la comunidad.
San Lorenzo
Junto con Villa ura Brochero, comparten la historia de la Toma Vieja, una de las obras hidráulicas impulsadas por el Cura Brochero, con acequias y Los Chiflones, destinadas a abastecer de agua a la Villa del Tránsito. Estas infraestructuras resultaron fundamentales para el desarrollo urbano, el riego, la vida cotidiana y la construcción de edificios clave como la Casa de Ejercicios y el Colegio de Niñas.
Panaholma
Localidad ubicada a orillas del río homónimo, a 10 km al norte de Villa Cura Brochero. Para posibilitar el asentamiento del pueblo en tierras donadas por Amelia Peralta de Abregú, Brochero impulsó obras clave como el suministro de agua por cañerías en 1897 y la finalización de caminos, favoreciendo el desarrollo de esta comunidad rural. Aquí se destaca la Casona de Panaholma, estrechamente vinculada a la labor de Brochero y perteneciente al matrimonio Erasmo Recalde y Zoraida Viera, colaboradores activos de sus proyectos. La vivienda, donde el sacerdote se alojaba durante sus visitas pastorales y de supervisión de obras, presenta características arquitectónicas singulares para la época y es recordada como el escenario de una de las imágenes más emblemáticas del Cura Brochero montado en su mula Malacara. Finalmente, resaltar la construcción de la Capilla de la Virgen del Rosario de Panaholma, emprendida por Brochero ante el estado ruinoso del templo original. Iniciada en 1898 y concluida en los años siguientes, la capilla fue bendecida en 1908 y se distingue por su estructura de cruz latina, nave única y pórtico con arcadas, consolidándose como un referente religioso y patrimonial de la localidad
Ambul
Es una localidad del departamento San Alberto, de origen comechingón, cuyo nombre deriva del cacique Ambulo Naguán. Se destaca su ubicación y características demográficas, así como el papel del Cura Brochero, quien en 1869 asumió el curato de San Alberto y promovió la organización comunitaria para construir una nueva capilla en reemplazo de la anterior, que se encontraba en ruinas. A lo largo del tiempo, la iglesia atravesó diversas etapas constructivas y reconstrucciones hasta consolidarse definitivamente en el siglo XX, manteniendo siempre un fuerte arraigo comunitario. Ambul conserva una profunda tradición religiosa vinculada a la Navidad, especialmente la celebración conocida como “misachico”, una expresión de fe popular de origen quichua que remite a la participación activa del pueblo en la vida religiosa. Esta costumbre se remonta a la época en que el Cura Brochero celebraba la Misa de Nochebuena en la localidad y permanecía allí durante el mes de diciembre, período en el que se registraban numerosos bautismos. La celebración se realiza en la plaza “24 de diciembre” y convoca a vecinos de distintos parajes que participan con pesebres, banderas, bombos y cabalgatas.
Villa de Soto
Es un pintoresco centro urbano a orillas del río homónimo, marcado por la presencia constante y carismática del Cura Brochero, cuya figura se integró profundamente a la vida cotidiana del lugar. Reconocido por su cercanía con la gente y su espíritu inquieto, Brochero trascendió su labor pastoral para impulsar iniciativas progresistas orientadas al bienestar y al desarrollo de sus comprovincianos. Entre esas acciones se destaca la apertura del camino de ruedas entre Villa de Soto y Villa del Tránsito, realizado junto a vecinos y con un fuerte compromiso personal. Esta obra facilitó el tránsito y fue elogiada incluso por la Beata Madre Catalina de María, quien resaltó la calidad y seguridad del camino construido, evidenciando el esfuerzo colectivo encabezado por Brochero. El Cura Brochero fue gestor incansable del progreso regional, especialmente en su impulso al proyecto de un ramal ferroviario que uniera Villa Dolores con Soto. Para ello viajó reiteradamente a Buenos Aires a fin de obtener apoyo político, destacándose por su tenacidad y desinterés personal, cualidades que le valieron reconocimiento público como un firme defensor del bien común.
